SAN SALVADOR – Cae la noche en una casa antigua, de inconfundible pintura blanca, localizada en la capitalina Colonia Layco. En dicha casa existe una partición: En una mitad funcionan unas oficinas, mientras que en la otra, está la AsociaciónSalvadoreña de Sambo (ASAMBO).
Acabados los entrenos de se día, unos dos atletas de la federación, incluido el entrenador y presidente de la Federación, José Salguero, se habían quedado reforzando algunos aspectos de condicionamiento. La empresa que tendrá esta joven y pequeña asociación deportiva en poco tiempo, vale lo suficiente para ameritar todas las horas extras que hagan falta.
La mitad de esa pieza la ocupa el “tatami” para los entrenamientos de la Asociación, mientras que en la otra mitad hay una pequeña computadora y un impresor y un desperdigado puñado de cosas, entre sacos, pelotas de ejercicio, pesas y guantes “MMA” (Artes Marciales Mixtas por sus siglas en ingles).


